Era una noche larga de esas en el invierno, donde te quedas viendo la tele hasta muy tarde, simplemente por el hecho de haber tomado varias tazas de cafe en el valga la redundancia el "cafe" suyli, el único que se encontraba a unas cuantas calles de la casa de damian, y que pese a siempre dormirse temprano, ahi estaba sentado frente a la ventana observando la calle, cual si fuera parte de la fauna nocturna, y era en verdad como eso porque no podía conciliar el sueño, solo estaba allí viendo, posando sus ojos de un lado a otro de la acera de enfrente, como si nada pudiese hacer que sus ojos se cerrasen.
En verdad que quisiera haber podido dormirse pero una fuera superior a el lo mantenia asi, se canso de la monotonia y aburrida calle de enfrente y empezo a sentir hambre, por lo que se decidio a ir a la cocina a ver si entre por enmedio de la alacena aún quedaba alguna bolsa de galletas o algo que comer, no importaba en realidad lo que fuese, con tal de que fuese comestible la verdad.
Camino el largo pasillo que unia su cuarto con las escaleras de caracol, bajo y paso entre el tiradero de la sala y llego a la cocina. Todo era oscuridad, pero cuando ya te conocses el caminillo pues resulta hasta comodo andarlo y eso era lo que hacia damian, se movia cual gato en la oscuridad, y no era porque lo supise de memoria sino más bien por su aguzada vista, que desde pequeño le habria ayudado en cuantiosas ocasiones, como cuando por no haber estudiado para el examen final de leyes le copio a su compañero marcos, aun estando este a una distancia de casi tres metros.
Ya en la cocina tomo un poco de leche del refrigerador y encontro unas galletas en una bolsita. Tenían un sabor dulce muy diferente a otras que hubiese probado, se las comio casi de un bocado y se fue a su habitación. Su vista era tan buena como mala era su memoria, que si la hubiese tenido mas desarrollada tal vez habría recordado que días atras compro un veneno para ratas, que cual pocima mágica lo llevó al sueño eterno, y como princesa de cuentos de hadas, durmió y descanso como nunca en su vida, la vida que se le fue en una noche de insomnio.
Thursday, January 17, 2008
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1 comment:
que extraño que tu café se llame asiigual que yo
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