Friday, December 29, 2006

una de la wermacht en stalingrado

-¿usted es Hans Dietrich?
-Si teniente; de la sexta división de infantería- contesto el soldado apeado a una pared desvencijada-

Tenía un aire de jefe y se veía reacio y endurecido por la batalla, a su lado estaban un grupo de soldados recostados entre los guijarros del edificio

-Muy bien sargento acompáñeme –dijo el oficial-

Caminaron por la antes ancha avenida, ahora reducida a una pequeña vereda entre toneladas de escombros de la ya derruida ciudad de Stalingrado, donde ya llevaban varios meses en duros combates con el ejercito rojo que se negaba a ceder terreno sin cobrarse una larga cota de sangre germana. Luego de seguirle el paso a ese cerdo pesado del oficial este le dijo.


-Usted y su unidad se dirigirán hacia el ala izquierda, la zona del elevador para ser exactos, la posición rusa aún sigue resistiendo ahí-
- Muy bien preparare a mis hombres-

Llegaron a un puesto de mando de la wermacht, en uno de los pocos caserones que aún se mantenían en pie en esta porquería de ciudad. En la entrada estaban unos guardias de tipo escolta, era de uno de esos oficialetes de hojaldra que se las daban de grandes estrategas pero que en su mierda vida habían estado ante un soldado enemigo, Hans recibió sus saludos y al entrar hizo lo mismo con el comandante de su división.


-Adelante Dietrich –dijo el comandante alemán-

Su centro de mando lucia impecable, cual cuarto de señorita de colegio de monjas, todo bien ordenadito, con una puta madre, que si no era porque los rusos estaban tan cerca como para olerles el trasero, hubiera jurado que estábamos en una oficina de las de cualquier centro militar de Berlín, pero no era eso lo que importaba a Hans, como tampoco lo que le fueran a ordenar, que ya de antemano el oficial ya se la había cantado.

-Como ya sabrá los ruskis se niegan a ceder su posición en la zona del elevador, y es de vital importancia que nos hagamos de ese sector si queremos seguir con la ofensiva- dijo el comandante-
-Estoy al tanto de esa situación- contesto Hans-
-Pues bien Dietrich, usted y su unidad estarán en el ataque de mañana
Observando el plano de su pulcra mesita Hans vio la idea que el cerdo tenía de cómo sería la batalla, se dio cuenta de lo expuesta que estaría su unidad, pero era algo a lo que se había acostumbrado desde hacia unos meses atrás, luego de iniciar esta batalla de casa por casa.
-Serán apoyados por algunas unidades blindadas, y el bombardeo de los stuka, su tarea principal es la de desalojar a los ruskis después del ataque blindado y del bombardeo, así que vaya con sus hombres y estén listos, el ataque iniciara a las 8:45 am.

-Con su permiso me retiro señor-
-Hasta entonces sargento-

Hans y el oficial salieron del puesto de mando y cada cual se fue por su lado, Hans se dirigió lo más rápido que pudo al derruido edificio donde descansaba con su unidad, al llegar se encontró con Otto y Paúl sus lugartenientes
- Otto, Paúl, reúnan a los demás-
-Y ahora que sucede sargento, tratamos de descansar un poco- contesto Paúl-

Otto era de mediana estatura, la guerra y sus lentes lo hacia ver más viejo de lo que era, tan solo apenas hacia unos día había cumplido los veinticinco años, pero Paúl era en verdad muy alto, casi como un hombre de las nieves, que era en realidad su apodo entre sus compañeros.

-Vamos a atacar mañana temprano una posición rusa al sur-dijo Hans-
-¿Acaso es la zona del elevador?-pregunto Otto-
-Así es, ese es nuestro objetivo-
-Vaya, que si nos quieren- dijo Otto molesto por la orden, de inmediato se puso de pie-
-Ordenes son ordenes muchachos, y no nos toca cuestionarlas- les recalco Hans
-Como quiera que sea, de todos modos lo haremos- Otto lo quedo viendo y luego se dirigió a la puerta posterior- iré por los muchachos, están en la otra habitación.
-Necesitaremos más municiones y armas de calibre más pesado, Paúl, lleva a algunos hombres y trae municiones, una o dos MG42 y si te lo autorizan un Panzerschreck, ah... y no te olvides de traer suficientes granadas.
-De acuerdo Hans-
En medio de esta guerra ellos habían aprendido el sentido de la amistad, al tener que estar constantemente cuidándose las espaldas mutuamente; surgió entre ellos algo más que una camaradería, que los hacía ser distintos a cualquier unidad de combate, ellos no eran nazis, sabían la importancia de los ideales del hombre y de lo maldad que acarreaba la guerra, y aunque era un ideal general en la unidad, el hecho de ser militares antes de la guerra los arrastro hasta estas alturas insospechadas para ellos antes de la locura de Hitler, mas sin embargo, ellos siempre que podían ayudaban a quien ellos podían.
Paul bajo con seis hombres y se encaminaron hacia el puesto de municiones y la armería. Horas más tarde todos descansaban, en una mezcla de cansancio y éxtasis por la próxima batalla. A las seis de la mañana todos se preparaban para iniciar su avance, a las siete treinta llegaron al punto de enlace de donde partiría el ataque.

-Muy bien, escuchen este elevador tiene que caer este mismo día, la razón es muy obvia, sino lo tomamos rápidamente, tendremos una batalla más larga, los rusos reforzaran este puesto con más hombres haciéndonos más difícil el avance. La hora se acerca, hay que estar atentos y cuidarnos mutuamente, recuerden, nunca hay que dejar a uno de los nuestros.


Luego de hablar a sus subordinados, Hans y su unidad se dirigieron hasta donde estaba el elevador, en el trayecto se toparon con la unidad del sargento Rudollf que sería el apoyo táctico en este ataque. En esos momentos la mente de Hans divagaba en los recuerdos de su amada Amasova, a quien no veía en más de un año luego de iniciada la operación Barbaroja. La idea de encontrase nuevamente con ella y de estar con verdaderos amigos es lo que le ayudaba a soportar el peso de esta difícil guerra, que amenazaba con tragarlos en sus fauces. Al llegar a lugar acordado montaron sus ametralladoras.

-Muy bien, coloquen esas ametralladoras de forma escalonada en el lado este de aquel edificio y dejen una acá abajo, nosotros avanzaremos, mientras la unidad del sargento Rudolf ataca por la parte este. Entonces cada quien a sus puestos y suerte, mucha suerte.


Los jóvenes soldados subieron entre montones de escombros, se disgregaron e iniciaron un duro ametrallamiento a una trinchera saliente de la zona del elevador, los rusos tomados por sorpresa cayeron ante el fuego alemán; luego de lanzar algunas granadas de gas, entraron a la trinchera de forma intercalada, a los heridos les quitaron las armas y los pusieron del lado menos vulnerable. Un grupo de soldados cubierto por el fuego de las MG34 entro a la planta baja del edificio.

-¡Señor!, el cabo Paul necesita ayuda en el primer piso -dijo un joven soldado algo cabizbajo- nos han cerrado el paso en el primer piso y no podemos avanzar-
- Muy bien diez hombres vendrán conmigo y traigan todas sus cargas de granadas listas y una MG34 -era obvio que no dejaría morir a Paul- tenemos que romper ese cerco a como de lugar, para darle tiempo a Paul de salir de allí-

Avanzando cubiertos por el fuego de todos sus hombres, los alemanes disparaban a cada ruso que se encontraban hasta llegar al segundo piso, de pronto unas granadas les cayeron en cima y apenas se pudieron poner a cubierto, pero, tres de ellos fueron alcanzados por la explosión, sin embargo los alemanes no perdieron el aplomo y sacando el Panzerschreck les regresaron el fuego abriendo un hueco en el segundo piso alcanzando en carne viva a los rusos.
El ruido de varios cañonazos y de sonidos de orugas metálicas, los interrumpió, los disparos se dirigían al tercer piso y pronto quedo demolido y con el la unidad rusa de ese piso, pero aún quedaba el resto de las unidades rusas del edificio contiguo.
El sargento Hans estaba confiado en llegar hasta donde se encontraba Paul, pero al subir al segundo piso encontró muertos a el y a sus hombres, en ese momento la metralla enemiga entro rugiendo en un hueco enorme del segundo piso y el y sus hombre se pusieron a cubierto, dos fueron alcanzados por la metralla y comprendió como murió Paul.
-No puede ser, esto no debió de haber pasado, según los informes de ayer ese edificio no tenía planta baja, ni primer piso, como es que esos malditos llegaron allí- dijo Hans muy enojado-
-¿Que hacemos señor?-
-¿Aún tenemos cargas de la MG42?- volteando hacia el soldado que traía el arma-
-No señor, Ron las traía y quedo debajo de esos escombros-
-¿Cuántas cargas del panzerschreck?
-dos -
-Perfecto, hay que hacerles creer que los atacaremos con la MG42, mientras tu avanzas con el a la ventana del lado derecho y nosotros nos ponemos a un lado del agujero para cubrir al que tendrá la ametralladora-
-Quien llevara la ametralladora-pregunto un soldado que no podía esconder su angustia-
-Se que es un trabajo difícil, por lo que yo la llevare- dijo Hans- solo cúbranme bien-


Los soldados tomaron sus posiciones y Hans se coloco al lado derecho del agujero y abrió fuego sobre el enemigo con la última carga que tenía, eso atrajo el fuego enemigo y entonces los soldados de atrás del agujero se asomaron y dispararon destrozando a los rusos que se asomaban por las ventanas del edificio de enfrente.
Dividieron el fuego entre la MG42 y los que estaban tras del agujero, ese movimiento fue aprovechado por los del Panzerschreck, que haciendo gala de su maestría en su uso, dispararon sin demora las dos cargas destruyendo el interior del cuarto y abriendo dos agujeros más, lo que dejo a los rusos con menos hombres y casi al descubierto, este era el momento esperado por los hombres de Hans que inmediatamente abrieron fuego y destrozaron al enemigo. Con eso quedo cerrada la resistencia rusa en la zona del elevador y los tanques se encargaron de demoler las posiciones de alrededor. El grano del elevador aún ardía y eso no permitía buena visibilidad, pero la tranquilidad de la victoria era reconfortante.

Más tarde ya en la tranquilidad de su interior, el sargento Hans escribiría en su diario:
“La batalla de hoy ha sido en verdad sangrienta y devastadora, no puedo creer la tenaz resistencia de los rusos, prefieren morir antes de ser capturados, en su dura resistencia se llevaron la vida de muchos de mis hombres, hoy perdimos a doce valiente jovenes y entre ellos a mi mejor amigo, Otto Klismark, que no debió morir, tenía tantas expectativas para el futuro... entre otras cosas el sargento Rudolf me contó que el sargento Nushke murió mientras cruzaba la calle de la zona del elevador, me da una profunda tristeza, tenía tres hijos... Luego de nuestra batalla, enterramos los cuerpos de nuestros compañeros caídos en la acción y nos retiramos más al sur, a montar guardia en una piltrafa de edificio, descansamos aquí, en espera de lo que sería la última maniobra para llegar hasta el embarcadero y terminar con las posiciones rusas de este lado de Stalingrado...”

una anecdota de las waffen ss

Salimos al amanecer, apenas despuntando el alba, los primeros rayos de sol se filtraban a través del bosque cubierto de nieve; había un suave aroma a fresno y me apesadumbraba el pensar en la misión que teníamos encima: destruir el puesto de avanzada que el enemigo había puesto dos días antes en la orilla del bosque. Según los informes no estaba muy bien defendido, por lo que solo son mi pelotón era suficiente, además tenía mucha confianza en mis hombres.
Al avanzar entre la nieve que nos llegaba hasta los talones supuse que fue buena idea ir ligeros, sin llevar todo el equipo a cuestas, lo que nos habría dificultado más el avance.

-Oiga teniente –dijo uno de los fusileros adelantándose hasta mi-
-Sí karl-
-no cree que deberíamos descansar un poco, hemos caminado más de una hora-
-Lo dudo, es necesario que lo hagamos así para tomarlos por sorpresa, no querrás que ellos se percaten del ataque si mandan una patrulla al interior del bosque-
-No señor, tiene razón-

Tras haber atravesado rápidamente una de las partes más densas del bosque llegamos a la parte baja de una pequeña colina, detrás estaba nuestro objetivo; el lugar ofrecía condiciones adecuadas para nuestro ataque, así que procedía dar órdenes.

-Ustedes tres suban arriba de la colina y monten su ametralladora, sean cuidadosos- dijo no estando muy seguro si en verdad el enemigo estaba distraído- ustedes tres vayan al oeste de la colina y cuando yo lo ordene abran fuego sobre esa barricada. En cuanto a ustedes, vendrán conmigo al otro lado de la colina, llevaremos la ametralladora y las granadas. Muy bien ya saben que hacer chicos, adelante.

Mis hombres se colocaron en posición y a mi señal los tres fusileros abrieron fuego sobre la barricada, los dos centinelas contestaron el fuego, dejando ver algo más que sus cascos, lo cual basto para que la MG34 de la colina los mandara a descansar; sin embargo el ruido despertó al resto de la tropa enemiga, que se dispuso a defender su puesto de avanzada, cosa que no dejaríamos que fuera tan fácil.
Los tres hombres del lado opuesto de la colina avanzaron cubiertos por el fuego de nuestras ametralladoras, luego avanzamos nosotros y tomamos la trinchera, montamos la MG34, ya nos disponíamos a avanzar cuando una ráfaga de fuego enemigo paso sobre nosotros, provenía de otra trinchera más al fondo.
Decidido tome varias de las granadas que llevamos y di la orden a mi unidad de cubrirme, corrí hacia la trinchera mientras mis hombres les daban una rociada con todo lo que teníamos, lancé cuatro granadas y los tipos volaron en pedazos.
En la parte trasera de lo que parecía su puesto de mando, tres hombres con metralletas habrían fuego sobre nosotros y nos lanzaron algunas granadas, mis hombres y yo apenas logramos salir del hoyo y ponernos a salvo, pero parte de la metralla alcanzó a Rudolf.

-karl, dales todo lo que tengas-ordene-
-muy bien señor
-ustedes dos avancen sobre la cortina de fuego y lancen las granadas cuando yo lo indique- los dos fusileros me miraron un poco desconcertados pero se dispusieron a cumplir la orden-

Al otro lado aún quedaba otra trinchera pero era ametrallada por los tres hombres que quedaron en la colina y no podían atacarnos, pero aún así tomé mis precauciones y no dejaba de voltear en ratos para ver como se realizaba la acción en esa trinchera que estaba como a veinte metros de nosotros.
Los dos jóvenes avanzaron y lanzaron sus granadas, de pronto, hubo una gran explosión que mandó por los aires a los ocupantes del puesto de mando, al parecer en ese lugar almacenaban sus municiones, de suerte que mis hombres e pusieron a cubierto a tiempo.
El resto de la tropa enemiga emergió de una trinchera detrás del puesto de mando y los disparos de una MG34 acabaron con ellos, era karl como siempre, con ganas de echarse unos cuantos yanquis más a su cuenta. Los soldados de la última trinchera quisieron rendirse pero los matamos a penas se asomaron. Con eso termino nuestra batalla del día, ni siquiera tuvimos que usar los Panzerschreck.
Me acerque entonces a mis hombres y me percate que, salvo Rudolf, en general salimos ilesos, sin prisioneros que era lo mejor; a pesar del buen número de efectivos del enemigo, me pareció que habían sido unos novatos, eso fue bastante más reconfortante que la experiencia que vivimos en el frente ruso el invierno pasado. Si el resto de las unidades americanas estaban igual en la zona por la que avanzaríamos, que mejor para nosotros.

-Muy bien hay que enterrar a los muertos-
-Pero señor son enemigos-dijo uno de los soldados nuevos de mi unidad-
-Si pensamos colocar un puesto de avanzada aquí, no creo que quisieras sentir el hedor dentro de unas horas, así que ponte a cavar- me miro un poco molesto pero se puso a trabajar al igual que el resto- Frederick llama a la base e informales de nuestra situación-
- muy bien señor-contesto el operador de la eniak-
- pídeles que manden municiones y raciones suficientes y no la porquería que nos dieron ayer en el desayuno, no se ustedes pero yo me muero de hambre- todos soltaron un carcajada-

Luego de eso me puse a cavar hoyos junto con mis hombres, y en lo que a mi respecta odio esto, matar, carajo es algo que hago solo por defender mi patria.

Maldita sea este yanqui muerto parece verme a los ojos, me pregunto que pensaría antes de morir, ¿estaría casado? lo dudo por la edad que aparenta. Me agache y tome su medallón de identificación, la clásica cadena de perro de los estúpidos americanos, estaba algo doblado y salpicada de sangre, el tipo estaba en la última trinchera que volamos y quedó completamente destrozado; al ver la medalla me di cuenta que realmente si era muy joven como pensé, tan solo 19 años, seis años menor que yo, ahora solo es un montón de carne molida. Ojalá que esta masacre termine pronto.
Luego de enterrar al sujeto, me senté en el suelo, mi vista tropezó con algo inusual, jajajajaja, era un comic americano o al menos lo que quedaba; siempre he tenido curiosidad por leer uno de esos, comencé a hojearlo, los monitos eran buenos y graciosos, lastima que más de la mitad estaba quemado, pero eso no era lo que realmente me importaba de todo esto.
Me acerque al hoyo donde estaba tendido Rudolf, de un brinco pase los sacos que servían de protección y me acerque a él
-Déjame ver ese brazo cabrón
-No es nada teniente -dijo esbozando una leve sonrisa- usted sabe que nosotros los arios no somos vencidos con tan poco-
El tipo estaba realmente influenciado por las locuras del führer, no se como la mayoría del ejercito lo estaban, pero al menos yo sabía por lo que luchaba.
-Si pero al menos deja que te ponga un vendaje sencillo.
-Como diga teniente-

Tengo que admitir que hice mi mejor esfuerzo ya que nunca he sido muy bueno en cosas de enfermería y medicina, como quiera que sea todo salió bien. Levante mi vista y ya mis hombres preparaban las defensas y esperaban con una especie de mezcla de ansía y de miedo a la vez, algún movimiento extraño en el bosque. De pronto comenzó a posarse sobre nosotros como en el resto del bosque, una densa neblina que parecía decirnos que la noche sería aun más oscura y tormentosa que las que habíamos pasado ya en este frente. Eso me hizo pensar en que no llevábamos el equipo completo, por lo que ordene revisar el fortín de un lado de las trincheras, en la que encontramos algunas cajas con etiquetas que no puede entender, aun así las abrimos y encontramos enlatados, algunas municiones incluso.

-Señor dicen en la base que tardaran unas dos horas en llegar- me dijo a gritos Frederick que se había quedado más atrás de donde estábamos

Por Dios que aun añoraba regresar a mi casa y continuar con mi vida; pero por lo pronto lo más importante era sobrevivir a esta guerra, que se acabe pronto. Estoy tan cansado de tantos combates y de ver tanta sangre, dolor y sufrimiento.

un sueño tercera parte

Después de pasar de la sala de espera donde estaba, el que me parecía que era el dueño de la tienda me condujo al interior de la misma, en ella había una inmensidad de libros, de todos los tamaños, colores y temas que jamás podría terminar de revisar, me quede perplejo, y ante mi muda reacción el sujeto que me acompañaba me saco de mi éxtasis.

-Señor, le recuerdo que tiene solamente veinte minutos para tomar su premio, le recuerdo que puede tomar todos los libros que quiera-dijo –

Asentí con la cabeza, pues aún seguía mudo de la emoción, como creer que estaba en realidad frente a tan gran dicha, el sueño de cualquier ávido lector, no podía ser realidad me decía a mi mismo, más sin embargo la cosa era que allí estaba.

-¿En serio puedo tomar lo que yo quiera?, ¿sin importar el precio? –pregunte-

-Así es señor, puede tomar lo que le venga en gana, solo procure no maltratar nada de lo que no se vaya a llevar, luego de que usted se vaya la tienda abrirá como de costumbre y me molestaría tener que encontrar algo en mal estado-

-No se preocupe, trato los libros como si fueran mi propia vida- eso dije, recordando que a veces ni atención le dedico a mi vida, jejejej, pero había que sacar un comentario inteligente pensé-

-En cuanto baje por esas escaleras y tome uno de los carritos empezara a correr el tiempo, y cuando se haya terminado sonará la alarma que esta sobre ese estante indicando que debe dejar de tomar libros-

-genial, me parece perfecto

Y dicho eso baje las escaleras, y entre al mundo de un sueño que se hacía realidad, al menos para mi, tome uno de los carritos de esos de super, y me dispuse a tomar todo lo que pudiera, no me molestaría en leer sinopsis simplemente me echaría al carro todo aquello que fuera en verdad interesante y que me llamara la atención, tan solo por la portada y el título, nada de perder el tiempo.

Comencé por el pasillo de arte y me agarre todos los libros que pude, desde diseño, arquitectura, dibujo, en fin todo lo que pudiera servirme, me lleve cosa de cinco minutos en el, regrese corriendo por otro carrito y me fui a la sección de novelas, me tome de todo, pero era demasiado lo que había que tuve que regresar por otro carrito, me lleve esta vez casi diez minutos, corrí por el pasillo con un nuevo carrito a la sección de historia y filosofía llenando con lo que podía, allí se termino el tiempo, pero fue de lo que en realidad quería llevarme.
Salí de la tienda en un camión especial que llevaría todos mis libros a mi habitación de la pensión donde vivo.

Todo hubiera estado bien de no ser porque en el camino todo empezó a desvanecerse y escuche un sonido estridente que golpeteaba mi cabeza haciendo que empezara a ver cosas diferentes, desperté y me di cuenta de que estaba durmiendo en mi habitación de la pensión y que ya era hora de levantarme para ir a la escuela, rayos ojalá no solo hubiera sido un sueño.

Saturday, November 18, 2006

mente compatible 4

Si de palabras me construyes mi mundo o amado mío
serás mi tierna compañía para la eternidad
en la inmortalidad de tus palabras
de tus labios
de tu alma
y que juntos encontramos
y que juntos seguiremos
hacia lo que no es
hacia el no ser
que será nuestra morada
hacia lo que puede ser
y que será, siempre que este a tu lado


pobres mortales que no conocen el amor verdadero a tiempo, que ese mismo se encarga de separar, pero nosotros, que jugamos con el a nuestro antojo no podemos correr la misma suerte.

mente compatible 3

Si la realidad nos permitiera perdernos para siempre lo haría sin pensarlo
me perdería pero no solo
sino contigo
con la musa caprichosa que endulzaría la locura de mi perdición hacia terrenos insospechados de grandeza y de placer
la sospecha y el placer va ser la merienda
que todos los día alimenta nuestra efímera existencia
en mundos paralelos pero no imposibles

mente compatible 2

Eres mi musa caprichosa
La que me hace sentir la plena seguridad de solo poder teclear
y que las palabras fluyan sin pensar
la que de noche me envuelve en una terrible masa de amor y desamor
que tu como mortal no puedes llegar a comprender
eres la musa que he esperado desde que he querido plasmar una idea en un papel

mi mente compatible

La causalidad conduce mis pasos por caminos insospechados, donde no reina mas que ella y donde mi pensar se reduce a no saber que expresar sino a solo seguir; y no solo cuando caminas por caminos insospechados te encuentras desnudo y sin saber a donde ir, sino también cuando te encuentras frente al espejo viéndote sin recorrer aquellos caminos sin sospechar, ese espejo que no te deja ver mas que lo que tu eres, pero que no eres en realidad o puede ser portal para no ser quien eres en realidad , porque dentro esta lo que no sospechas o lo que escondes, tal vez una realidad llena de lo que quieres que sea, a una realidad de un no ser que se empeña en tratar de ser. Para escapar de la cuántica y de la relatividad:

Donde eres tu propio Dios donde eres tu propio demonio,
donde nada ni nada pueden quebrantarte
ni nada ni nadie te dice a quien amar
donde eres la tinta roja y negra, donde eres el omnisciente
donde tu decides por los demás
allí donde despiertas tus mas grandes pasiones y mundos de irrefrenable deseo de ser
donde el claro oscuro de tus ojos hacen como el blanco y negro de la noche sin estrellas
esa noche que no quieres que se acabe por que ahí están tus sueños

rojo pálido de tu corazón que mantiene vivo el mío
y hace arder mi cuerpo de pasión
no puedo parar las palabras que emanan de mi boca
porque mi vida corre por tu calido palpitar
solo tus labios mudos me dejan desnuda frente a tu mirada inconsútil,
frente a tus ojos llenos de futuro radiante

solo me queda una palabra
que en mi semblante serás tu la que reine en mi mundo de ensueño

un sueño 2a parte

No se en que momento empece a sentir como algo se empezaba a proyectar frente a mis ojos y de repente estaba frente a una librería enorme, pero en verdad enorme, como si pusieramos a dos chedrauis juntos, era muy lujoso; de la emoción de estar ahi no podía ni moverme, al contrario me quede allí parado frente al escaparate, observando mas enbobado que otra cosa la enorme cantidad de títulos en detras del enorme cristal de la entrada, de pronto caí en la sorpresa de darme cuenta que tenía un boleto en la mano derecha, lo desenrolle y me di cuenta de que era un boleto ganador de un estupido progarama de televisión, de esos de concursos, donde medías tu potencial con eld e alguien más y que luego de varias contiendas con diferentes sabelotodos te daban tus premios; na cabía en mi de ver que tenía eso y me comían las ganas de saber que era el premio, le di la vuelta para ver que era y me encontre con algo grandioso (no tanto si tomamos en cuenta que estoy soñando)el premio era un pase por 15 minutos a la librería ""mundo libros", ese nombre solo se me pudo ocurrir a mi, de seguro el haber cenado tanto me dejo sin una parte vital de creatividad para pensar en un mejor nombre.
decidi seguir caminando par encontrar esa libreria que decia la direcccion adjunta dle boleto estaba en la misma calle donde yo estaba parado, me aleje un poco y luego no se que me insto a voltear y observe que la tienda ante la que estaba parado hace un momento era "mundo libros".
Una sonrisa de oreja a oreja fue inevitable, regrese sobre mis pasos y entre al recinto que para mi era sagrado, un policía vestido de forma elegante se me acerco y me pidio que entrara por el lado derecho de la puerta de cristal porque en la otra estaba la salida, le mostre orgulloso mi boleto a lo que el contesto:
-Vaya así que ya llego, espere un momento -fue lo que me dijo y se retiro-
Al cabo de un rato regreso con un tipo vestido con un traje negro que me pidio el boleto y luego de loq ue para mi fue una autenficación, creo que para ver si no yo mismo me había hecho el boleto, me condujo a una sala de espera.
Recuerdo haber estado ahí mas que solo cinco minutos.

continua...

Un sueño

A veces cuando soñamos perdemos la noción de tiempo y espacio e incluimos cosas sin sentido y que a veces no necesariamente existen de ese modo, pero eso es lo genial de poder soñar.
Les contare uno de los que he tuve ultimamente, es algo que de vez en cuando sueño, no podria decirles con que regularidad porque nunca llevo bitacoras de nada, algo desordenado, aunque no tanto como mi cuarto en una una semana de flojera, uno de esos ataques que me dan donde solo pienso en una cosa, mandar a chingar a su madre todo, algunas veces lo hago, sin embargo no puedo prolongarlo mucho tiempo. Pero en mis sueños esas cosas cambian porque puedo dejar lo que hago y convertirme en cualquier cosa.
Ese día que comenze a soñar esto recuerdo bien que me puse a cenar una suculenta hamburguesa, no tenía mucha hambre más bien era un deseo de comerla por el simple hecho de querer hacerlo. Una vez terminada la cena me fui a dormir, estaba muy cansado para esperar a la digestión, aunque nunca he sido rígido con eso.

Saturday, November 11, 2006

la vida

La vida es ese eterno devenir de un punto a otro en las existencias que se transmutan sin cesar, unas veces son para bien, otras mejor no digo para que, tal vez no para mayor bien, a veces para placer o solo por capricho de ser diferentes,aunque a final de cuentas son, y en su devenir o no devenir, que es lo que de verdad es algo trascendente, las cosas que se les suceden a su derredor también cambia, y el otro que esta como sujeto vecino de una u otra manera se ve afectado por ese devenir.
Si nos lo pensamos bien hasta podemos darnos cuenta de que sin esas otras existencias tla vez la nuesra no sería la misma, lo que igual pasa con ellos; nos percatamos que nuestra vida es como una innecesariedad necesaria, vanal, pero llena de sabores, penas, asgria y dulce a la vez, sutancial a veces, vacía otras tantas, en fin es un sendero muy peculira para cada uno y vale como se sigue, siempre que se siga.

Friday, October 06, 2006

mi inspiración

De ordinario casi no pienso mucho las cosas, pero a veces se me pone la cabeza llena de locuras que siento la imperiosa necesidad de no solo pensarlas sino de también de escribirlas, ¿por qué? Eso es algo que intrínsecamente acompaña a mi naturaleza, y es que en momentos como esto la sutileza de la soledad acompañada con la gentil sazón de alegría, tristeza o sea el que se sentimiento, hace que me de un espasmo de cierta inspiración y es así como empieza este proceso de escritura en el cual muchas veces el escuchar algún tipo especial de melodía me hace sacar a flote el tipo de escritura que llevo en la mente y me da las herramientas necesarias para poder ponerlas de manera satisfactoria aún cuando a veces mi corazón y mi mente parecen sentir o pensar lo contrario.